Los padres anhelan que sus hijos experimenten bienestar y cultivar una sólida autoestima, también conocida como “autoimagen”. Desde la infancia, las palabras y acciones de los padres influyen en los niños más que cualquier otra cosa. El tono de voz, el lenguaje corporal y cada expresión tienen un impacto significativo en el desarrollo del niño.
El desarrollo de la autoestima puede variar entre los niños, algunos encuentran más fácil desarrollarla que otros. Si su hijo presenta baja autoestima, aquí le presentamos 9 formas de ayudar a mejorarla:
- Ayude a su hijo a aprender a hacer cosas: Para un bebé, experimentar el aprendizaje de habilidades como sostener una taza o dar los primeros pasos genera una sensación de comprensión y placer. A medida que los niños crecen, actividades como aprender a vestirse, leer o andar en bicicleta se convierten en oportunidades para fortalecer su autoestima. Inicialmente, es crucial proporcionar orientación y enseñar mediante el ejemplo. Luego, permitir que los niños asuman responsabilidades, incluso si cometen errores, es esencial para el desarrollo de la autoestima. Garantice que tengan la oportunidad de aprender, experimentar y sentirse orgullosos, manteniendo un equilibrio entre desafíos significativos y la necesidad de perfección. Anímalos a esforzarse siempre por lo mejor, pero explíqueles que la perfección no es requisito, ya que nadie es perfecto.
- Felicítelos por sus esfuerzos. Evite enfocar el elogio en los resultados (en una excelente calificación, por ejemplo) o en cualidades específicas (como ser inteligente o deportista). Por el contrario, sus elogios deben ser por el esfuerzo, el progreso y la actitud. Por ejemplo: “Estás trabajando arduamente en este proyecto”, “Estás mejorando en los exámenes de ortografía”, “Estoy orgulloso de ti por practicar piano; realmente has sido muy perseverante”. Con este tipo de elogios, los niños se esfuerzan por las cosas, trabajan para alcanzar objetivos y lo intentan. De este modo, es más probable que tengan éxito en lo que hagan.
- Sea franco y sincero. Cuando un elogio no se siente ganado, no suena convincente. Por ejemplo, decirle a un niño que ha jugado un gran partido cuando él sabe que no es verdad, suena vacío y falso. En cambio, puede decirle: “Sé que no fue tu mejor partido, pero todos tenemos días malos. Estoy orgulloso porque no te diste por vencido”. Súmele un voto de confianza: “Mañana seguramente lo harás mejor”.
- Sea un buen ejemplo de conducta. Si usted pone todo su empeño al realizar las tareas cotidianas (como rastrillar las hojas, cocinar, lavar los platos o lavar el auto), dará un buen ejemplo. Su hijo aprende a esforzarse en hacer las tareas del hogar, ordenar sus juguetes o hacer la cama. Demostrar una actitud adecuada también es importante. Cuando realiza las tareas sin refunfuñar o quejarse, usted le está enseñando a su hijo a hacer lo mismo. Cuando evita hacer las tareas a las apuradas y se siente orgulloso por un trabajo bien hecho, su hijo también aprende a hacerlo.
- No sea crítico. Lo que los niños escuchan acerca de sí mismos en boca de otros a menudo influye en cómo se sienten con ellos mismos. Las palabras crueles o negativas (como llamar a un niño “perezoso”), no motivan a los niños y pueden dañar su autoestima. Corrija a los niños con paciencia. Concéntrese en lo que quiere que hagan la próxima vez. Cuando sea necesario, demuéstrales cómo hacerlo.
- Enfóquese en las fortalezas. Preste atención a lo que sus hijos hacen bien y disfrutan. Asegúrese de que tengan oportunidades de desarrollar estas fortalezas. Concéntrese más en las fortalezas que en las debilidades para ayudarlos a sentirse bien con ellos mismos. Esto también mejora su comportamiento.
- Reconozca las cosas que están bien. En ocasiones, los niños se enfocan en los errores que han cometido, cómo obtener una calificación baja en un examen. Si no logran encontrar un equilibrio entre los errores y los logros, pueden experimentar frustración. Cuando su hijo exprese quejas sobre sí mismo o sobre un día difícil, sugiérele que cambie su perspectiva y piense en algo positivo que haya ocurrido. Además, puede implementar la siguiente práctica: cada noche, antes de dormir, anime a su hijo a enumerar al menos tres cosas buenas que hayan sucedido durante el día. De esta manera, su hijo comenzará a notar más aspectos positivos tanto en las personas que lo rodean como en sí mismo.
- Fomente las amistades saludables. Enséñele a su hijo que los mejores amigos son aquellos que lo tratan bien y lo motivan con sus palabras y acciones. Los niños deben evitar a las personas que actúan de manera destructiva. En cambio, deben elegir amigos con los que puedan ser ellos mismos y sentirse cómodos. Ayude a su hijo a que sea ese tipo de amigo con los demás.
- Permita que los niños ayuden y den. La autoestima crece cuando los niños ven que lo que hacen es importante para otros. Los niños pueden ayudar en la casa, hacer un proyecto de servicio en la escuela o hacerle un favor a un hermano. Ayudar a otras personas y realizar buenas acciones hace crecer la autoestima y otros buenos sentimientos.
Al ayudar a fomentar la autoestima de su hijo, él se animará a probar cosas nuevas y a hacer elecciones inteligentes.

